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jueves, 5 de septiembre de 2013

El testimonio de su santidad

La fama de santidad que le distinguió en vida, se extendió por muchas partes. Por lo que, introducida la Causa de Canonización en 1956, reconocida la heroicidad de sus virtudes en 1982 y aprobado un milagro debido a su intercesión, fue declarado Beato por Juan Pablo II en 1984.

Veinte años más tarde, reconocido un nuevo milagro obrado por su intercesión, Juan Pablo II lo inscribió en el albo de los santos el día 16 de mayo de 2004.

La santidad de José Manyanet, como afirmó Juan Pablo II, tiene su origen en la Sagrada Familia. Fue llamado por Dios "para que en su nombre sean bendecidas todas las familias del mundo".

El Espíritu forjó su personalidad para que anunciara con valentía el "Evangelio de la familia". Su gran aspiración era que "todas las familias imiten y bendigan a la Sagrada Familia de Nazaret"; por ello, quiso hacer un Nazaret en cada hogar, una "Santa Familia" de cada familia.

La canonización del Beato José Manyanet ha sancionado no solo la santidad, sino también la actualidad de su mensaje nazareno familiar. Es, por eso, el profeta de la familia, el protector de las familias.

Fuente: José Manyanet Santo, Memoria de la Canonización, Barcelona 2006.

Nazaret, un carisma para la Iglesia, por Sergio Cimignoli, S.F.

Sin un amor no se puede vivir. Cada uno de nosotros vive un tiempo especial en el que nace y crece dentro del propio corazón el amor que marca para siempre la vida y sus decisiones.

José Manyanet desde joven se sintió fascinado por la devoción a María. Por el nombre que llevaba, sintió una simpatía particular por san José y, ellos, María y José, le llevaron a Jesús. Se encontró siendo uno de casa en Nazaret: un hijo que gozaba de la intimidad de la Sagrada Familia.

Poco a poco esto llegó a ser su gran amor, el centro y el punto de apoyo que movió toda su vida: "Experimentando espiritualmente la intimidad de vida con Jesús, María y José, llegó a ser hijo, testigo y apóstol del misterio de la Sagrada Familia" (Juan Pablo II).

Nazaret llegó a ser también el carisma y la espiritualidad que él dejó a la Iglesia: entender hasta el fondo el realismo de la encarnación del Hijo de Dios que realiza la redención de la humanidad en el seno y con la ayuda de la familia humana.

Juan Pablo II en la Carta a las familias escribe: "En el misterio de la Sagrada Familia el Esposo divino realiza la redención de todas las familias y proclama el Evangelio de la familia".

José Manyanet, descubierta la riqueza de la casa de Nazaret, se enamoró y vivió establemente en él contemplando y escuchando con el corazón aquello que, poco a poco, Jesús, María y José le sugerían para estar de modo concreto al servicio de los jóvenes y de las familias.

Él ofreció su vida para que la Sagrada Familia fuera un punto de referencia para todo cristiano, para todas las familias, para las comunidades religiosas, para la Iglesia y para la sociedad.

En sus escritos se presenta convencido de que cualquiera que se acerca, con ánimo libre, a este misterio fácilmente se enamora de él.

No es una devoción cualquiera, sino el camino más breve y sencillo para acercarse a la verdad y a la intimidad más profunda con Dios-Trinidad del cielo. La Trinidad de la tierra (así llama a menudo a la Sagrada Familia) es un enganche intermedio necesario para llegar a las alturas de Dios y a la profundad de su misterio. Pero no nos deja en suspenso, nos empuja a seguir a Jesús en la concreción y sencillez de la vida de todos los días.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Descubrió el Evangelio de la Familia, por Mons. Jorge E. Jiménez, obispo de Zipaquirá, Colombia



De las palabras que el Santo Padre pronunció en la canonización de san José Manyanet llama mucho la atención que le aplique al santo algo que el Papa ha llevado muy hondo dentro de su corazón durante su pontificado. Dice el Santo Padre: “El Padre Manyanet supo anunciar para el mundo de hoy el Evangelio de la Familia” (...) 

Esta fue la gran inspiración de san José Manyanet: descubrió dentro del Evangelio la familia, descubrió el evangelio de la familia, descubrió que la Palabra de Dios tiene un anuncio muy especial para cada familia y para todas la familias (...)

San José Manyanet descubrió en el Evangelio de Jesucristo la gran buena nueva de la familia. Y dedicó toda su vida, su predicación y sus escritos, a anunciar a esta sociedad el Evangelio de la Familia. Y para continuar su obra, fundó a los Hijos e Hijas de la Sagrada Familia. Ellos tienen el encargo de continuar por todo el mundo anunciando este Evangelio. Porque la familia es buena noticia, y buena noticia de salvación para todos los hombres y para todas las mujeres (...)

El Padre Manyanet nos habla en sus escritos cómo la familia no solamente tiene que ser el lugar donde se reproduce la Familia de Nazaret sino una verdadera escuela donde se aprende a ser familia, a conocer a Jesús, a amar a Jesús, a contemplar a Jesús, a encontrarse con él (...)

San José Manyanet, llamado por Juan Pablo II “profeta de la familia para el mundo de hoy”, descubrió en la Palabra del Señor todo esto que llamamos el “evangelio de la familia”. Su fuente de inspiración fue siempre el Evangelio y ese hermosísimo icono que lo es también para todos los discípulos de Jesucristo: la Familia de Nazaret. Quiso que sus hijos espirituales, especialmente las dos familias religiosas que fundó, tuvieran la misma fuente de inspiración. San José Manyanet es hoy santo de nuestra Iglesia universal y la Iglesia católica al canonizarlo quiere que sea modelo de inspiración para renovar la familia en el mundo de hoy.

Queridos hermanos todos, pero en especial hijos e hijas de este gran santo, vivan en su ministerio en la Iglesia el carisma que les dejó como herencia san José Manyanet. Anuncien por todas partes el Evangelio de la Familia. Es una buena nueva de salvación para el mundo en que vivimos. Pero háganlo con pasión, como él lo hizo y por lo cual está hoy en los altares. Difundan con entusiasmo la espiritualidad de la Familia que él predicó. Las gestes de nuestras parroquias y comunidades la necesitan y la ansían.

Y ustedes, queridas familias y matrimonios que hoy gozan la canonización de san José Manyanet, hagan de sus hogares “familias de Nazaret”.

HOMILIA DE MONS. JORGE E. JIMÉNEZ, Obispo de Zipaquirá, Colombia.
Misa de acción de gracias por la canonización de san José Manyanet.